Un invento para la ENSEÑANZA de la Historia

Quizá la relación más evidente es que el cine ilustra la enseñanza de la Historia, pero es quizá lo menos que tiene por hacer. El cine ilustra, describe, narra, explica y argumenta. El cineasta debe interpretar la Historia a través del lenguaje audiovisual. 

Aunque el cine fue una innovación educativa y elemento motivador, ya de manera formal los profesores hacen uso del cine como recurso didáctico de la enseñanza de la Historia.  Los profesores utilizan tanto las películas producidas para uso didáctico com las producidas sin ese propósito particular. Es importante destacar que el uso del cine en el aula requiere una planificación adecuada. Ramón Breu, por ejemplo, sugiere la importancia de una buena planificación para aprovechar correctamente esta herramienta. Esto implica seleccionar cuidadosamente las películas que se utilizarán, teniendo en cuenta su relevancia histórica, su precisión en la representación de los hechos y su capacidad para estimular el pensamiento crítico de los estudiantes.

Desde la aparición del invento cinematográfico, éste se utilizó con fines científicos y didácticos. A través de la cronofotografía se hicieron los primeros aportes científicos a la medicina, también sabemos que la primera filmación quirúrgica con fines didácticos para la medicina se realizó en el año de 1899 por parte del médico francés Eugéne Louis Doyene. En México, se tiene registro de la primera filmación quirúrgica con fines didácticos en el año de 1915 por parte del Dr. Aureliano Urrutia.

Proceso en el Mundo

En un principio el cine recibió un impulso en sentido mediático, el inventor Thomas Alva Edison en el año  1912 expresó lo siguiente, “Estoy gastando más de lo que tengo para conseguir un conjunto de 6000 películas, a fin de enseñar a los 19 millones de alumnos de las escuelas estadounidenses a prescindir completamente de los libros” Tres años más tarde,  el director de cine D.W. Griffith declaró en sentido exagerado: “Llegará un momento en que a los niños en las escuelas se les enseñe prácticamente todo a través de películas; nunca se verán más obligados a leer libros de Historia”. 

El interés por incorporar el cine a la educación en sentido institucional y formal se originó en Europa. España y Alemania fueron los países precursores. El caso español inició en la década de 1920, para entonces se integró el Comité Español de Cinema Educativa, dependiente del Ministerio del Trabajo, su acervo cinematográfico fue seleccionado por Luis Buñuel. En Alemania surgía un género conocido como Kulturfilm, éstas también llamadas “películas culturales”. La propuesta formal e internacional con el objetivo de vincular a las naciones en este tema se dio en Roma en el año de 1927 cuando se creó el Instituto Internacional de Cinematografía Educativa (IICE). Con la experiencia de la Gran Guerra (1914-1918), surgió una iniciativa con el propósito fomentar la realización de películas de enseñanza y educación social con el fin de educar para la paz.

Para el año de 1963, nuevamente Italia fue motivo de admiración y ejemplo mundial mediante una declaración del cineasta Roberto Rosellini, su intención era motivar la producción de cine para la enseñanza:

"La historia, a través de la enseñanza audiovisual, puede moverse en su terreno y no volatilizarse en fechas y nombres. Puede abandonar el cuadro historia-batalla para construirse en sus dominantes socio-económico-políticas. Puede construir no en la vertiente de la fantasía, sino en la de la ciencia histórica: climas, costumbres, ambientes, hombres..., que tuvieron relieve histórico y promovieron los avances sociales que hoy vivimos. Algunos personajes, regenerados psicológicamente, pueden convertirse por sus cualidades humanas en módulos de acción."

Dos años más tarde, el cineasta italiano refrendó su compromiso con la enseñanza de la historia al firmar un manifiesto entre realizadores italianos, su intención era hacer películas  "que mostraran a la humanidad las líneas fundamentales de su historia.”

En México

La historia de la educación en nuestro país, cuenta con la incorporación del cine como instrumento de apoyo para la educación en el México posrevolucionario. La propuesta educativa se concentró en producir cine educativo. La Secretaría de Educación Pública (SEP), creada en 1921 consideró en sentido institucional un proyecto formal, ya que el cine "como auxiliar de la enseñanza en las escuelas y como difusor de conocimientos generales gracias a la proyección de materiales fílmicos inspirados en momentos significativos de historia de México y/o universal."

El primer proyecto de esta iniciativa fue la película "Peregrinación a Chalma" en el año de 1922,  película producida por la SEP, el Departamento de Bellas Artes y el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía. El objetivo fue producir más filmes, comprar e intercambiar con otros países. Los temas fueron Geografía, Zoología, Física, Química, Pedagogía y deportes. La SEP estaba convencida que con la proyección de estas películas, demás de ser un auxiliar en la enseñanza, también sería posible "combatir los vicios de la raza". Entre otros lugares, las películas eran proyectadas en escuelas normales para maestros, escuelas primarias, sindicatos de obreros. El proyecto tuvo continuidad en el gobierno de Plutarco Elías Calles y el propio Maximato. Para el año de 1939, en el gobierno de Lázaro Cárdenas ya existía en la SEP, la Comisión de Cinematografía Pedagógica.

Pionero en la Academia

Desde la academia de Historia, el precursor de la investigación, motivación del uso y la propia realización de cinematográfica para la didáctica de la Historia es Marc Ferró, en su texto “Enseñar la Historia contemporánea a través del cine de ficción”, José Caparrós Lera nos dice:

"Ciertamente, Marc Ferro es el maestro de la utilización del arte cinematográfico como fuente de la ciencia histórica y como medio didáctico de la Historia Contemporánea. Sus primeras investigaciones datan de la década de los sesenta, en colaboración con Annie Kriegel y Alain Besançon."

 

En sus mismas palabras, el autor confirma “…el arte de las imágenes fílmicas es un testigo implacable de la Historia Contemporánea, como medio de investigación y material para la enseñanza de esta asignatura…”. Marc Ferro es el verdadero autor de la “batalla” que ha significado que el cine sea considerado por los académicos como fuente y recurso didáctico de la Historia. Pirre Sorlin ha dicho refiriéndose a Ferro, “si algún día la historiografía francesa reserva un lugar al cine, a él se lo deberemos”. Con respecto a su batalla y su cercanía con los grandes maestros de la historia, específicamente de la Escuela de los Anales4, el mismo Marc Ferro escribió:

En aquellos años no había más historia que la cuantitativa, y estudiosos de prestigio como Fernand Braudel y Pierre Renouvin me desaconsejaban la utilización del cine: “Interesante, pero mejor que no lo comente mucho”; “No insista en esta tesis”. Hoy en día el cine es referencia obligada para archivistas e investigadores.

Marco Pedagógico

Gracias a todo lo anterior ahora el cine es un tema serio para la enseñanza, a pesar de eso yo he considerado importante respaldar el uso del cine con un razonamiento de marco pedagógico, el problema de los estudiosos a favor del uso del cine en la enseñanza de la Historia es únicamente el hecho de señalar el cine pero no existe una aportación explícita de el por qué, en este sentido, ahora puedo exponer que la utilización del cine para la enseñanza de la historia es necesario considerarla en el marco de aprendizaje multimedia, en el texto Didáctica de la historia y multimedia expositiva del los autores Cistórfol A. Trepat y Pilar Rivero pude saber que la utilización de la multimedia para el aprendizaje, este aprendizaje se define como “…aquel que recurre a una combinación de diferentes canales de comunicación (visual o auditivo) y a una diversidad de tipologías de información (textos, imágenes, animaciones, etc.)…”1 Los avances refieren a los los estudios en Estados Unidos, éstos demuestran tres corrientes de investigación:

"la primera incluiría todos aquellos trabajos acerca de la eficacia de la multimedia para desarrollar el pensamiento histórico, herramientas y procesos mentales que permitan interpretar los datos históricos; la segunda, estudios acerca de la incidencia en el aprendizaje de la historia, empleando multimedia, en distintas edades, diversos entornos educativos o diferentes individuos según sus capacidades o habilidades cognitivas; y la tercera, el análisis de la eficacia didáctica de la multimedia en el aprendizaje de la historia dentro del contexto habitual del aula en la enseñanza formal."

El uso del cine en el aula, complementa la combinación de reconstrucciones históricas para el aprendizaje, éstas pueden considerarse como fuente de segundo grado, pero para el siglo XX se disponen de fuentes de carácter primario. El visionado de películas por parte de los estudiantes, otorga una experiencia de evocación, ésta experiencia “favorece el recuerdo y la memorización, incuso cuando el grado de pensamiento abstracto no es muy elevado.” 1 Lo anterio lo pude fortlecer en sentido de un marco de investigación con el libro “Teoría y práctica del análisis pedagógico del cine” de las autoras aría García Amilburu y Bárbara Landeros Cervantes.2 Es posible reseñar los

beneficios del uso didáctico del cine para la enseñanza de la Historia de la siguiente manera:

  • Las películas facilitan entender mejor los contenidos explicados de forma teórica en la clase.

  • El cine permite aprender de la experiencia de otros; gracias a las películas es posible contextualizar un tema.

  • El cine es un modo muy atractivo de aprender ya que el cine tiene el encanto de envolver y transportar al espectador a otras dimensiones de la realidad y mundos posibles.

Aquí es importante decir que utilizar una película como apoyo en la enseñanza de la Historia porque resulta entretenido para los estudiantes no es suficiente argumento para llevar a cabo esta actividad en clase. Para una adecuada estrategia de enseñanza y con la intención que el estudiante pueda adquirir una mejor experiencia y aprendizaje significativo, es necesario comentar la película, debatirla y referir motivos alusivos con el vínculo que tiene con la materia en cuestión. El aprendizaje significativo es el objetivo principal del uso del cine para la enseñanza de la Historia.1 Este aprendizaje se puede encausar a través del constructivismo, este planteamiento pedagógico concibe el aprendizaje “como un proceso en el cual es estudiante elabora activamente los nuevos contenidos apoyándose en los conocimientos que ya posee”

Por otro lado, la experiencia cinematográfica de ficción ayuda a los estudiantes a entender la realidad por analogía, Este tipo de experiencia analógica “ayuda a los estudiantes a despertar la mente humana al conocimiento de la realidad.”, esta experiencia virtual es también llamada experiencia vicaria.  En conclusión, “el cine se convierten en un catalizador del aprendizaje significativo, permitiendo al alumno adquirir experiencias virtuales, reafirmando y construyendo su propio conocimiento